ELECCIONES 2007 CRISTINA KIRCHNER EN EL CONGRESO DE IDEA.“Cristina, te presento a Madares”, dijo él. “¡Pero si ya
lo conozco!
¿Cómo estás?”, contestó ella toda sonrisas. Este diálogo
que se dio entre Néstor y Cristina Kirchner en su presentación
pública en la inauguración de la ampliación de la aluminera
Aluar en Chubut es un fiel reflejo de un cambio de modos y
relaciones que la primera dama quiere imponer en su relación
con los empresarios, en lo que esperasea su gestión al frente
del ejecutivo nacional.
Ese acercamiento al establishment empresarial tuvo hoy su
escenificación más notable, con su presencia en el encuentro
de Idea de Mar del Plata,un escenario hasta hace no mucho
tiempo demonizado por el kirchnerismo y que el propio Presidente
se encargó de evitar sistemáticamente.
Este verdadero giro al centro que se combina por ejemplo con la
reunión que mantuvo ayer mismo con el posible próximo presidente
del FMI, Dominique Strauss-Kahn,tuvo otro capÃtulo importante ayer
en tierras patagónicas.
AllÃ, Cristina se mostró junto al titular de la poderosa Aluar y
elgobernador Mario Das Neves,que el matrimonio presidencial espera
que les permita festejar al menos una victoria electoral
antes de octubre, ya que las elecciones en Chubut serán en
septiembre.”Cristina está mandando señales permanentes, ella quiere
acercarse al establishment”, informó a La PolÃtica Online un destacado
lobbysta empresarial, quien recordó que en ese sentido en los próximos
dÃas la Primera Dama se reunirá en Nueva York con importantes directivos
de multinacionales del Council de las Americas.
En el mismo sentido, mañana los Kirchner se presentarán junto a directivos
de otra gran empresa nacional, Techint.
Asà la senadora podrá en menos de 48 horas tender lazos firmes con dos
potencias dentro de la Argentina.
Como muestra no menor del giro oficial, se puede recordar que hace no
mucho tiempo la multinacional de Paolo Rocca fue vÃctima de fuertes
acusaciones de la Primera Dama y del propio jefe de Estado.
Lo más fuerte ocurrió cuando Kirchner quiso desligar al gobierno del
caso Skanska, citando las irregularidades como “un asunto entre privados”
y enfocando sin dudarlo a Techint.
Antes, el cruce habÃa surgido de la propia Cristina, cuando acusó en el
Senado al bloque radical de aceptar la ratificación del contrato de
Ferroexpreso Pampeano, por las presiones del holding de Rocca, deslizando
sospechas de pago de coimas.
“Parece ser entonces que lo que no sucedió con ningún otro contrato sà se
dio con éste…
A mà también me llamó poderosamente la atención que se haya dado por primera
vez la unanimidad de la comisión. Esto se debe al poder del grupo Techint”,
fueron las palabras en ese momento de quien mañana volverá seguramente a
tratar con guantes de seda a quienes hace meses acusaba.
Para cerrar el triángulo, hoy participó del precoloquio de IDEA, el encuentro
de empresarios e industriales al que, no casualmente, Kirchner nunca asistió
en sus cuatro años de gestión.
Todo un gesto.

